MIEL ¿DULCE VENENO O ALIMENTO DE LOS DIOSES?

Cuando hablamos de estudios y ciencia solemos encontrar una amplia gama de grises. Algo así ocurre con la miel, según se utilice podrá aportarnos beneficios o perjuicios.

Veamos entonces si comer miel es buena idea, y cuando podemos beneficiarnos.

Composición nutricional

¿Tiene nutrientes esenciales?

En torno al 82% de su composición es azúcar libre, y en cuanto a vitaminas y minerales brillan por su ausencia.

Pretender obtener nutrientes de la miel es como querer beber agua de un fruto seco. Es cierto que tiene mas nutrientes que el azúcar blanco, pero es que el valor nutricional del azúcar blanco es 0… (nutrientes de la miel, nutrientes del azúcar).

Si queremos usar la miel como alternativa al azúcar tenemos que conocer las dos caras de la moneda.

Tiene menos proporción de azúcar por cada 100 gramos, una carga glucémica menor y la suma de sus compuestos (entre ellos algunos que posiblemente no conozcamos aún) pueden aportar algunos beneficios, sobre todo los relacionados con su actividad antimicrobiana.

El riesgo está en atribuir beneficios a un alimento con estas características. Esto puede hacer que la población aumente su consumo debido al efecto “halo” (meta-análisis). A esto hay que sumarle que los compuestos supuestamente beneficiosos disminuirían en las mieles que se han calentado para mejorar su fluidez, aquí hablamos de la mayoría de mieles que puedes encontrarte en el supermercado.

¿Qué pasa con el resto de compuestos?

La miel no es solo azúcar, también tiene otros componentes, entre ellos algunos aminoácidos, ácidos orgánicos, enzimas, o compuestos fenólicos.

Esto suele servir de escusa para llevarse a la boca una cucharada de miel. Y aunque es cierto que los tiene, las cantidades son pequeñas, por ejemplo en el caso de los flavonoides, encontramos una concentración de 1,16 mg por cada 100 gramos de miel (estudio), frente a 32,21 mg por cada gramo de cebolla roja (estudio).

¿Quiere decir esto que la miel no sirve para nada?

Esto es lo que pensaríamos si sólo nos centrásemos en los nutrientes. Aunque no sepamos el por qué, la miel puede servir en algunas condiciones.

¿En qué circunstancias puede ayudar?

Tratamiento de heridas, tos y mucositis oral

La miel ha demostrado ser útil en el tratamiento tópico. Tanto es así, que Cochrane tiene dos meta-análisis acerca de su efectividad en el tratamiento de heridas y para la tos aguda en niños.

Por un lado es capaz de curar con mayor rapidez y seguridad las quemaduras que con los tratamientos médicos convencionales. También puede curar igual o con mejor eficacia úlceras por presión, heridas agudas, crónicas o heridas postoperatorias infectadas (meta-análisis).

En cuanto a la tos, también sale victoriosa siendo efectiva reduciendo la frecuencia (meta-análisis).

Otros estudios muestran que es útil para reducir el dolor tras la amigdalectomía, incluso para mejorar su cicatrización (meta-análisis).

Por último, la mucositis oral, suele ser un efecto adverso en el tratamiento del cáncer, que puede derivar en llagas en el interior de la boca. En este contexto puede mejorar y prevenirla con su consumo tras la radioterapia (meta-análisis, estudio).

¿Es antidiabética?

Diabetes tipo 2

En pacientes con diabetes tipo 2 puede haber ventajas al sustituir azúcar por miel (revisión, revisión, estudio).

Aunque podemos equipararlo a comer cereales integrales vs refinados, los integrales mejoran la glucemia (estudio), pero si reducimos la cantidad de cereales solemos tener mejores resultados aún, como ocurre con la dieta paleolítica o con una dieta mediterránea baja en carbohidratos (estudio, estudio).

En este estudio se examinó precisamente esto, ¿qué es mejor para un diabético, tomar o no tomar miel? El grupo que tomaba miel mejoró los marcadores lipídicos, pero empeoró la hemoglobina glicosilada y mantuvo igual la glucosa en ayunas.

Conclusiones

Como he dicho al principio, ni todo es blanco, ni todo es negro.

Encontramos que la miel es beneficiosa en algunos casos. Pero ello no justifica que se recomiende en cualquier circunstancia.

Cuando examinamos los estudios que concluyen que la miel es buena para la diabetes, estos se han hecho comparándola con el azúcar, y en el único estudio que se compara con no tomar nada, la glucemia empeora.

A día de hoy no encuentro justificación para tomar miel por salud, excepto para reducir los síntomas de una tos molesta, cubrir quemaduras o para tratar heridas dentro o fuera de la boca.

Aunque también puedes disfrutarla de vez en cuando, sabiendo que no te aportará poderes mágicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.